Los latinoamericanos escudriñan más su consumo de cárnicos procesados

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Tal vez has visto en el Metro un cartel que pide que haya un etiquetado de productos alimenticios más claro. Aunque la propuesta ha parecido más un desafío astronómico, ya que las firmas productoras no estarían dispuestas a perder clientes por revelar el contenido de sus productos, en realidad es una necesidad  de ecología médica que debería cumplirse como normativa comercial.

He aquí el cartel en cuestión:

Llama la atención que, en medio de la controversia suscitada por las compañías refresqueras y de alimentos ultraprocesados, que se oponen a que la Cámara de Diputados apruebe una resolución como ésta, haya una empresa extranjera que sí está preocupada por ofrecer a sus clientes no sólo productos más sanos, sino una aportación informativa clara y responsable.

Se trata de la firma irlandesa Kerry, líder mundial en Taste & Nutrition. Según un estudio realizado en consumidores latinoamericanos, determinó que existe una tendencia cada vez más creciente a escudriñar las etiquetas cuando van de compras. Asimismo, cuando se trata del consumo de productos cárnicos, este sector geográfico está analizando mejor los ingredientes para evitar aquellos que perciben como perjudiciales para la salud.

En un encuesta que realizó, encontró que el 90 por ciento de los entrevistados considera importante que los productos se elaboren con ingredientes aceptables (naturales o con sustancias orgánicas en la fórmula, además de frutas y verduras).

Llama la atención que en la actualidad Brasil se encuentra entre los mayores consumidores de carne del mundo. Según una encuesta realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD por sus siglas en inglés), mientras que Estados Unidos lideró el consumo de carne en 2017 con 98.6 kilos per cápita por año, Australia ocupó el segundo lugar (94.6 kilos por habitante) y los argentinos fueron terceros (88.7 kilos por habitante). Ese mismo año, Brasil se ubicó en el sexto lugar con un consumo de 78.6 kilos per cápita y con preferencia por la carne de ave; siendo de 39.9 kilos por año per cápita.

Estudio de etiquetas

En América Latina, el estudio efectuado por esta compañía irlandesa indica que la categoría de carne es la tercera más consumida, después de los productos lácteos y productos horneados. El estudio encuesta reveló que el 88% de los encuestados consumían productos cárnicos (calabrés, jamones y otras carnes procesadas) al menos una vez al mes, con una mayor frecuencia entre hombres y personas en el grupo de edad de 18 a 34 años. Y la búsqueda de calidad en estos alimentos también ha aumentado, lo que implica un verdadero estudio de las etiquetas.

La encuesta de Kerry también indica que el 49% de los latinos que leen la etiqueta de los productos revisan la cantidad de sodio y esto se convierte en el factor decisivo en el momento de la compra. Esto muestra la transformación en el consumo y el aumento en la demanda de comida saludable.

«La gente está cada vez más consciente y la industria está cambiando la forma en que ofrece opciones al consumidor. Para satisfacer esta demanda y permitir que los fabricantes de alimentos y bebidas les ofrezcan una mejor nutrición, pero sin perder el sabor, Kerry está investigando, desarrollando e introduciendo al mercado varias tecnologías y soluciones que permiten la producción de alimentos con un mayor contenido nutritivo o con propiedades antimicrobianas, por ejemplo.», comentó Alejandra Rullan, directora de Nutrición de Kerry en América Latina.

Ante tantos cambios en el consumo, la industria está transformando incluso la forma en que ofrece información sobre los alimentos, dejando las etiquetas más simples, con menos ingredientes y más comprensibles. Este cambio es parte del concepto de Etiqueta Limpia. Este es un término comúnmente utilizado en la industria que describe el deseo del consumidor de saber qué hay en sus alimentos, dónde se desarrolló y cómo se procesó. Pero hablar de Etiqueta Limpia también significa pensar en nutrición. El consumo de mejores productos nutricionales impacta nuestra salud.

Más calidad en productos cárnicos

En la cartera de productos cárnicos, Kerry tiene varias tecnologías de Etiqueta Limpia disponibles, divididas en ingredientes fermentados, condensados ​​de humo (ahumados) y aromas naturales (aromatizados). La línea TasteSenseTMes un ejemplo: el modulador de sabor líquido y en polvo permite enmascarar notas amargas, optimizando el sabor. También aumenta la percepción de sal sin agregar sodio.

Además, Kerry ofrece una solución natural para brindar un sabor fresco, alineando la destilación avanzada, filtración y separación de sustancias buscando compuestos que acentúan este sabor. Además, pueden reemplazar los conservadores artificiales, ya que tienen un beneficio antimicrobiano.

La línea DurafreshTM, complementa el sabor de los alimentos e incluso actúa sobre las carnes como propiedades efectivas contra el moho, la levadura y las bacterias. La línea tolera los tratamientos térmicos y todo tipo de procesamiento y puede usarse en carnes, salsas, lácteos y sopas.

Otra solución desarrollada por Kerry es AccelTM, una solución compuesta por un apio fermentado (vegetal naturalmente rico en nitrato que después de la fermentación se transforma en nitritos) que ayuda en la conservación de la carne curada. La tecnología no interfiere en el sabor y tiene aplicación principalmente en embutidos curados, embutidos y jamones.

Revisa los beneficios y aplicaciones de las soluciones de Etiquetas Limpias de Kerry para productos cárnicos:

Solución Descripción Beneficio Nutricional Beneficio Funcional
Sensación Salada al Gusto Modulador de sabor salado. Aumenta la percepción de la sal sin añadir sodio. Pueden ser declarados como aromatizante. Su aplicación se puede realizar en productos: estables para el medio ambiente, refrigerados, en procesos térmicos, sin sabor amargo.
Accel Fermentado con nitritos naturalmente presentes, un mejor perfil sensorial del mercado. Solución de Etiqueta Limpia. Declaración de ingredientes como apio en polvo, que proporciona frescura y ayuda a preservar la carne curada. Dependiendo su aplicación, puede reducir el uso de sal hasta un 50%. Puede reemplazar los nitritos sintéticos, proporcionando un color, sabor y frescura comparables a las carnes curadas con nitritos químicos.
Soluciones  con propriedades antimicrobianas Es declarado como aroma natural. Humo sin concentración de TAR, sustancia considerada carcinógena. Puede reemplazar los conservadores artificiales ya que presenta beneficios antimicrobianos.
Durafresh Fermentado que mejora el sabor de los alimentos y ayuda a la conservación. La solución Etiqueta Limpia, al no declarar conservadores artificiales, mejora y complementa las características de sabor en la aplicación. Puede reemplazar los conservadores artificiales como el sorbato, el lactato y el benzoato.
Simplemente Natural Extractos naturales de plantas y especias. Comunicación de Etiqueta Limpia por naturalidad. Sustitución de aromas artificiales.

 

Foto portada: Shutterstock.

6 Comentarios

  1. Excelente artículo, Gerardo Yong. Aprovecho comentarte que entre 1979 y 1991 la Dirección General de Normas de la entonces Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi) logró imponer un etiquetado veraz, suficiente e informativo a empresarios mexicanos de distintos sectores. En ese período, fui testigo de debates muy interesantes entre las empresas que aludían razones económicas para no etiquetar en orden porcentual decreciente sus ingredientes, a pesar de que sí lo hacían en otros países (Estados Unidos y Europa). No obstante, la credibilidad y respeto de la institución lograría que firmas de productos como Coca Cola Inc. aceptara etiquetar no su fórmula secreta, pero sí el porcentaje de azúcar. O que empresas de aseo como Kimberly Clark imprimieran la longitud del papel de baño, alimenticias como Gamesa y fabricantes de textiles declararan sus componentes, instrucciones de lavado y conservación, así como que estuvieran en castellano los instructivos de artículos electrónicos importados. Así, los consumidores sabían que la cocoa no era cacao, que una bebida con sabor a piña no era de esa fruta, etc. y que los juguetes Mi Alegría eran mexicanos y educativos pese a ser una pequeña empresa a la que atacaba Televisa para favorecer el ingreso de juguetes de otros países. Todo ese esfuerzo institucional se iría por la borda con el ingreso de México al Gatt y más tarde al TLCAN; se perdió el etiquetado en castellano con tipografía proporcional al tamaño de la etiqueta y por tanto, el derecho a la información. Así fue como el neoliberalismo arrasó con el derecho de los ciudadanos a comparar qué reciben a cambio de lo que compran.

  2. Caramba, no consumo esas cantidades de embutidos , algunos son ricos y otros casi indispensables, En realidad estos alimentos son solo una alternativa de alimentación y así debería de verse, la comida tradicional mexicana es excelente para evitar esta línea y desde luego la comida China también ( sin sorpresas, bien preparada ) saludos Gerardo, buen punto para hacer más conciencia

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